sábado, mayo 23

Mateando en un día de lluvia

mmmmmm día de lluvia finita, música, ganas de no querer salir de la cama... y no, no hay ningun pelado a la vista asi que mejor me preparo y tomo un riquisimo mate.
El mate, Ilex paraguariensis, es una bebida muy típica del Paraguay, como también lo toman en Brasil, Argentina y Uruguay. (Una de las cosas que nos llevaron e intentaron hacerlos suyos, desde la guerra de la Triple Alianza, es el mate o ka'a para nosotros)
El mate es como un te de color verde. Y como todo te tiene un protocolo para ser usado y servido.
La yerba mate es una planta cuyas hojas se cosechan en su punto, se tuestan y se procesan para llegar hasta nuestros paladares. Esta planta siempre está bajo la sombra de los bosques, su reproducción es muy dificil de llevar a cabo, y al cabo de 4 años la planta está lista para ser cosechada.
Los guaranies y demás tribus del Paraguay, lo utilizaban mucho... caliente para el frio y frio para el calor. La versión fria del mate es el riquisimo terere.
A mi me gusta tomar mate y terere pero de manera "personal" como la compañia de celular no soy con"tigo". :D
Para mi el mate es como un sadhana.
La preparación del mismo es importante para que surta efecto.
El agua al servir en el kaygua (el recipiente de la yerba donde se ceba, puede ser de palosanto o de porongos, unas frutas de calabaza como el de la foto) no debe ser caliente para no quemar asi la yerba, se deja que la yerba absorva el agua. El sadhana es un estado de absorción del alma.
Cuando tomás mate o terere lo hacés entre muchos, con los que forman parte de tu vida. El que sirve el kaygua lo va pasando por turno cuidando al máximo de respetar los turno. Todo tiene su tiempo y todos disfrutan al máximo de este tiempo. En el sadhana las meditaciones se hacen en grupo, en comunidad, quien dirige no sólo cuida al máximo de los detalles del kriya o de las meditaciones sino que hace que los demás se eleven desde su radiancia.
Cuando terminás la mateada y el sadhana salís compartiendo algo más que no te esperabas y es el sentido de pertenencia a una comunidad, al igual que tu alma se encuentra en paz, con energía para empezar la jornada.
Me gusta pensar que cuando tomamos mate o terere y hacemos ruido para tomar hasta el último trago, es el har que cantamos como mantra para la prosperidad, y como la prosperidad es verde el ka'a es verde de prosperidad.
Sigue lloviendo y ya me terminé casi un termo de mate con manzanillas y ka'a he'ê.
El pelado aún no asoma... será tiempo de preparar más mate nomás.

2 comentarios:

  1. Una pregunta: y si al pelado no le gustara el mate?? uno nunca sabe... te sugiero de preparar cualquier otra comida con el mismo ritual que sueles usar para el mate, creo que lo mas importante no es el resultado sino la dedicion y el amor, al final es una parte de nosotros que entregamos a nuestra "creacion" en la cocina (y no tan solo en la cocina), eso es el secreto de un buen cocinero y por que no? alguien que sabe disfrutar al maximo su vida =) y veras que tu pelado llegara'....

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  2. mmmmm
    Y si al pelado no le gusta el mate???, lo mateamos!
    Naaa ... no siempre lo que a uno le gusta le gusta al otro, lo que cabe es encontrar el justo equilibrio de todo. El justo equilibrio entre uno y otro.
    Y si, la dedicación y el amor que uno pone en todo es la clave de todo en la Vida.
    Los chinos creen que la cocina es el fuego del hogar, por ahí pasa todo a nuestro estómago. Nuesto sistema digestivo también es fuego. Por eso la persona que cocina es clave no sólo para que nuestro organismo reciba los nutrientes exactos sino tb el amor necesario para calmar cualquier tristeza, desesperanza. Los hindues cuando hacen el ghee cantan mantras y todo lo que después se cocina con el ghee sabe a ambrosia.
    Mi abuela cuando era la novia de mi abuelo, le servía siempre su comida predilecta cuando éste iba a visitarla. Con el tiempo se casaron... y a la mañana siguiente de la luna de miel, mi abuelo le pide cariñosamente a mi abuela que le cocine un mbeju de aquellos y le besa la mano. Mi abuela se puso a llorar, tuvo que confesarle que no era ella quien cocinaba sino que era la cocinera de la familia. Mi abuela pensó que mi abuelo la devolvería de nuevo a su hogar por no saber cocinar. Y este muy al contrario lo que hizo fue enseñarle a cocinar el bendito mbeju. Con el tiempo, ella se esmero con dedicación y amor a preparar el mbeju mas rico de todo Paraguay y lo logró! No había más rico mbeju que el que hacía mi abuela.
    No sé si mi pelado llegue. Tampoco espero que un día se asome con un mate.
    Mientras seguiré molestando "al pelado" en todo... porque la Vida es linda caray!

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