viernes, junio 18

Recompensa.
























Cuenta una historia turca que mula Nasrudin, tras perder su asno, hizo proclamar en toda la ciudad que le daría el animal a aquel que se lo trajese, además de la albarda y el cabestro como gratificación.

Sus vecinos, sorprendidos de la recompensación que ofrecía, acabaron por preguntarle:

- Nasrudin, si prometes darle el asno al que lo encuentre, ¿qué ganas tú?

- ¿Te parece entonces insignificante la felicidad de encontrar algo que has perdido?

2 comentarios:

  1. Tí, es comparable a la felicidad de regalar, aunque solo sea una sonrisa :)

    ResponderEliminar